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Héroes: Encuentra a tu tribu

«Déjame decirte algo. Lo estás haciendo bien si de luchar por tus sueños se trata. Porque no es el acierto lo que te convierte en una persona de valor, sino el coraje de atreverte a dejar un trocito de felicidad a cambio de ser dueño de tu propio destino.

Ahí es donde aparecen los verdaderos héroes. Aquellos que de una piedra empezaron un castillo. Aquellos que de un momento entregado construyeron su propia historia. Aquellos que por este apasionante camino ayudaron a otros héroes a soñar».


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Texto: Pablo Arribas
Voz: Nekane González

El día que acerté con la persona

—¡El amor es un asco! —suspiró al borde de las lágrimas.
—¿Un asco? No estoy de acuerdo. Yo creo que es lo más maravilloso que existe —respondió su amiga mientras la abrazaba.
—Eso es porque a ti te va bien, pero mírame a mí. ¡Siempre igual! Que si no está seguro, que si hace poco que lo dejó con su ex y necesita más tiempo, que si prefiere más libertad… ¿Es que nadie va a ver en mí su primera opción?
—¿Acaso lo eres para ti?

Un silencio se hizo entre las dos amigas.

—Verás, hace años que nos conocemos y siempre te he visto enamorarte de las personas equivocadas. Reconozco que eres muy valiente por abrir tu corazón una y otra vez, pero…
—¿Pero qué?
—No lo sé, me duele verte sufrir. Quizá sea el momento de hacer las cosas diferentes. De empezar a abrazarte como yo lo estoy haciendo ahora. ¡De quererte sin medida!
—¿Quererme? ¡Yo ya me quiero!
—Sí, sí… Pero esta vez de otra forma. Hablo de la sensación de saber verdaderamente cuánto vales, ¡quién eres realmente! Al profundo sentimiento de que no mereces de la vida menos de lo que deseas. A saber sin ápice de duda que si alguien no te incluye en sus planes, ese alguien no es para ti. – Sigue leyendo –

La gente que se esfuerza

Una sonrisa se escapa cuando veo a alguien triunfar.
Confieso que no me ocurre siempre, y que, si bien hay triunfos capaces de emocionarme hasta rozar el llanto, también hay otros que no logran despertar en mí la más mínima de mis inquietudes.

Dicen que todo depende del amor que sientas hacia esa persona o de la calma que respira tu interior cada vez que sales victorioso de tus propias batallas, pero yo creo que es algo más que eso.

Que no es la llegada lo que nos alegra, sino la manera en que alguien —sea querido o no— lo consigue. Que hay quien de un cable o un golpe de suerte tocó su cima, sí, pero también quien de su poco a poco, su paciencia o un ya debilitado «todavía puedo dar algo más» supo hacer frente a sus escalones.

Me pregunto si no son estos nuestros verdaderos héroes. Aquellos que de una piedra empezaron un castillo. Aquellos que de un momento entregado construyeron su propia historia.

En fin,
creo que a estas alturas no puedo negarlo:
cómo me gusta cuando a la gente que se esfuerza le van las cosas bien. 

Hoy voy a ser quien me gustaría ser

Lo sé. En ocasiones he sido un completo desastre: no me he amado lo suficiente, he desatendido a los míos y, lo que siento con más tristeza en mi interior, he dejado de ser yo mismo para cubrir mi nombre con la mirada de otros.

Sí, lo sé. Tengo motivos para ser duro conmigo, para reprocharme y sentir arrepentimiento por el tiempo que se ha ido. Porque se ha ido.

Pero no. Hoy algo ha cambiado. Lo noto. Lo noto fuerte. Hoy voy a perdonarme y abrazarme con la fuerza de un tornado. Voy a coger la vida y a responderle a contracorriente, como lo hace todo aquello que —más antes que después— sobrevive para acabar triunfando. Aunque al principio duela.

Son las 6,30 de la mañana. Como lo lees. El despertador acaba de sonar y ya me lanza la primera pregunta del día: «¿Posponer o apagar?» «¿Apagar o posponer?» Un salto es mi respuesta. ¡Aquí no hay nada que posponer! Una vez elegí esta opción como estilo de vida y casi muero. Lo juro. No hagas eso nunca. – Sigue leyendo –

La técnica del Black Jack: el secreto del amor

(Extraído de mi último libro,
‘Cabeza, corazón y tripa’)

Mucha gente se sorprende cuando le digo que para disfrutar del amor en pareja no hace falta encontrar a una persona que roce la perfección o que sea bastante sobresaliente, sino a una persona «suficiente». Lo primero que suelen decirme es: «¡Sí, hombre! Si hay un espacio en el que no pienso conformarme es en el de la elección de mi compañero de vida». En el fondo, esta respuesta tiene bastante sentido, especialmente si asociamos el concepto de suficiencia a lo que aprendimos en el colegio, donde obtener una calificación de suficiente era equivalente a un cinco pelao, poco menos que una nota «mediocre». Pero si atendemos bien al significado real de esta palabra («bastante para lo que se necesita, apto, idóneo»), descubriremos que «suficiente» es exactamente el término que necesitamos.

Para explicarlo mejor, suelo proponer el siguiente ejercicio de visualización: – Sigue leyendo –

No estás sola, estás soltera

 (Carta a una amiga.
Y a todas las personas que en algún
momento se han sentido como ella).

Mira bien la fecha de hoy. Hazlo, pero no te fijes en el día y tampoco en el mes. Fíjate en el año. Hazlo y comprobarás que no pone 1900 o 1800, como tampoco ninguna fecha perteneciente a la Edad Media. Pone 2017.

¿No es un poco tarde para que sigan haciéndote sentir que si no formas parte de un equipo de dos «vas tarde» o te estás perdiendo algo? ¿No lo es para que sigan jugando a que si no estás con alguien estás incompleta o te falta una mitad? Y, lo más importante, ¿no es ya la hora de que dejes de creerles?

Ya lo creo que sí.

Me gustaría tener voz para recordar a todas esas personas que te miran como si estuvieras en segunda división que en la vida no existen categorías que puedan medirte en función de si llevas o no a alguien de tu mano. Que si hay algo que puede situarnos en alguna escalinata es la manera en la que exprimimos nuestro corazón, y que esto jamás precisa compañía. – Sigue leyendo –

No seas tú mismo

Ser feliz es sentir las convicciones
de estar en lo correcto.
Jorge Bucay

Sí, ya lo sé. Aquella frase te salvó, como a mí. Querías subir, volar, agarrar de los pelos a tus ilusiones…, pero el miedo al qué dirán, al cuánto se reirán o al cómo pensarán quienes decían ser los tuyos creó un contrapeso suficiente como para echar a perder la luz más brillante de todas. Tu luz. Fue en ese preciso instante —cuando todo parecía sucumbir a las leyes del abandono— cuando apareció, de entre miles de letras y mensajes, aquella frase de tres palabras que cambió tu destino para siempre:

«SÉ-TÚ-MISMO».

Y lo fuiste. Quizá no siempre, pero lo fuiste. O, al menos, lo intentaste. Y si lo olvidaste, te lo recuerdo: – Sigue leyendo –

Cuando te atrevas a despedirte

Retener es creer que solo existe el pasado,
dejar ir es saber que hay un futuro.
Daphne Rose Kingma

Cada semana recibo varios mensajes de personas que, cansadas de su rutina, perdidas de rumbo o dolidas tras un traspié me escriben preocupadas por prosperar en una de las misiones más nobles de la vida: crecer. «¿Cuándo sabré qué camino elegir?» «¿Cuándo dejaré de sufrir?» «¿Cuándo encontraré el amor?». Y así, un sinfín de interrogantes que, por mi parte, siempre concluyen con la misma respuesta: «Cuando te atrevas a despedirte».

En unos casos, esta frase llega a los lectores como un rayo; especialmente, cuando se trata de un amor de pareja, un antiguo amigo, un trabajo o una ciudad. En esos momentos, la fuerza de lo tangible se alza con evidencia para recordarnos que sí, que debemos tomar la decisión; y que no, que no será sencillo. No obstante, hay otro tipo de casos donde la despedida no es tan clara. Y es en ese preciso instante cuando vuelve a sonar el timbre de mi buzón de entrada: «¿Despedirme yo? ¿De qué? ¿De quién?».

La respuesta está a punto de llegar:

«De ti».        – Sigue leyendo –

Si no sabes lo que quieres, no vengas a por mí

Si no te quieren como tú quieres que te quieran,
¿qué importa que te quieran?
Aristófanes

Tres cosas (y no dos) deberían enseñarnos de pequeños: no te lleves a la boca lo que encontraste en el suelo, mira a los lados antes de cruzar y, la más importante, jamás juegues con el corazón de las personas.

No sé bien cuál es la razón de nuestro desajuste, ni cuándo empezó este lío, pero lo cierto es que, por uno u otro motivo, siempre acabamos besando lo que está caído, lanzándonos a la vía para ser arrollados y tratando a los corazones como pelotas de colegio.

Alguien debería decirle a Facebook que el término «es complicado» es solo la excusa que se ponen dos personas cuando una de ellas no tiene el valor de decir a las claras «Voy con todo y a por ti». Que complicado puede ser —qué sé yo— ascender el Everest en patinete o conquistar la Atlántida a lomos de un unicornio, pero no saber si en una relación de dos vas o no vas.

Seré sincero. No creo mucho en las etiquetas del estilo «somos novios». A fin de cuentas, «novios» es solo una palabra que en los tiempos que corren puede decir mucho o puede no decir nada. Sin embargo, sí creo en otra forma de división, y es aquella que separa a las parejas en dos tipos: las que se juntan diciendo «a ver qué sale» y las que se juntan diciendo «deseo que salga»; las que se suben al barco con un pie en la orilla y las que lo hacen arrojando por la borda su retrovisor.

Implicación es la palabra. – Sigue leyendo –

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¡Ya a la venta ‘Cabeza, corazón y tripa’!

Queridos amigos, me hace enormemente feliz anunciar que ¡YA ESTÁ A LA VENTA en España el libro Cabeza, corazón y tripa!

Un libro de reflexiones sobre el amor a uno mismo, a los demás y a la vida.
Un libro ameno, divertido y que trata el amor de la manera que lo hacemos todos con el fin de que dejes de ‘sufrir por amor’.

En él podréis encontrar muchas historias inspiradoras y algunas de las claves fundamentales para construir uno de los vínculos más especiales y enriquecedores: la pareja.

Porque el amor no duele.
Porque amar es fácil si sabes cómo, cuándo y con quién.

Existen tres formas de querer: con la cabeza, con el corazón y con la tripa.
En la cabeza, querer se llama preferir; en el corazón, amar, y en la tripa, desear.
O quieres con las tres, o estás destinado al caos.

Puedes encontrarlo en todas las tiendas de España o, si lo prefieres, a través de Amazon en el siguiente enlace: http://amzn.to/2pj0Tcx

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Gracias una vez más por estar ahí. Por hacer del libro anterior todo un sueño. Y por tanto cariño durante tantos meses de trabajo. 🙂

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