Amor

Por la eternidad bien entendida

“Ahora nuestro mayor miedo en las relaciones con otras personas es que pensamos que el hecho de que nos preparen el desayuno es que ya te están pidiendo matrimonio. Y es entonces cuando te vas a las cinco de la mañana después de hacer el amor en vez de quedarte y disfrutar del momento”.

Siempre he tenido una teoría: tanto si estás soltero, como si estás en pareja, estate al 100%. No tiene sentido estar en un amanecer mirando al Oeste ni en un atardecer mirando al Este. Que donde estés, estés.

Vivimos bajo una oleada de cobardía. La mayoría de relaciones fracasa por la inoperancia de unos amantes que lejos de lanzarse con todo se rondan a medio gas. Bajo el nombre de la libertad escondemos nuestro miedo al compromiso. Siempre tenemos una excusa. Decimos “no, es que no quiero esto” o “es que prefiero aquello”, cuando en realidad lo que nos arde dentro es un “no me atrevo”.

Antes, cuando conocías a una persona que te gustaba, el miedo era a terminar, pero te arriesgabas; ahora, aunque encuentres a una persona que te encanta, el miedo es a empezar. Hemos pasado del miedo a la independencia al miedo a la dependencia, del miedo a estar solos al miedo a vivir acompañados, del miedo a morir al miedo a vivir.

Conocemos a las personas con ganas de huir. Cada persona es un mundo entero, y nosotros, en lugar de viajar por ellas, hacemos turismo. Sentimos que si nos quedamos más tiempo del que dura la reserva tenemos que mudarnos allí, y eso nos supone un peso tan grande que hacemos rápidamente las maletas.

Confundimos compromiso con esclavitud, pero la esclavitud es solo esto: vivir bajo los mandatos del miedo.”.

Vivimos en una constante contradicción, en una lucha de fuerzas centrífugas y centrípetas que acaban por paralizarnos. Es una lucha entre huir y quedarse. Necesitamos amor, pero cuando lo tenemos nos resulta una carga… ¡para seguir buscando amor! Pensamos que quedarse es perder libertad porque eso nos obliga a renunciar. Es una sensación de “y ya nunca más podré…” que nos cae encima como una enorme losa.

Sentimos que al comprometernos se cierran puertas a nuevas posibilidades y que con ello se empobrece nuestra vida, y es en ese momento cuando nos vamos en busca de nuevas oportunidades que nunca agarraremos porque siempre nos quedará la sensación de que nos dejamos algo en algún lugar. Lo queremos todo y queremos estar en todas partes, ignorando que estar en todos lados es la mejor forma de no estar en ningún sitio. La omnipresencia es la forma más sutil de ausencia que la soledad conoce.

La principal razón para temer el compromiso es que no sabemos lo que es. Confundimos compromiso con esclavitud. Es curioso cómo a una mujer se le llama esposa, a una pulsera, esclava y al dedo en que ponemos el anillo de boda, anular. La idea de que compartir vida nos hace esclavos y nos anula ha inundado nuestro vocabulario. Sin embargo, la esclavitud es solo una cosa: vivir bajo los mandatos del miedo.

No existe un siempre ni existe un mañana. La eternidad es un engaño de nuestra mente. Tratar de prometer la eternidad es, además de falso, absolutamente aterrador. Decir “quiero estar siempre contigo” es más irreal que decir “quiero que siempre sea como hoy”. Nadie sabe lo que querrá en el futuro. No existe boli ni boda que pueda firmar un para siempre. El amor se da, pero no se puede prometer, pues a toda promesa le sigue una deuda y a toda deuda una obligación. Nadie puede entregarse al máximo a una exigencia. Y de eso se trata, de entregarse al máximo. Por eso el amor puede ser doloroso, decepcionante o incierto, pero siempre será libre. (Libertad es el apellido del amor omitido por redundante).

La eternidad no es estar juntos en el futuro, sino estar juntos en el presente”.

Contra el miedo al compromiso solo hay una solución: comprometerse.

Comprométete, pero no te comprometas con él, ni con ella, comprométete con el momento y contigo mismo. Cuando estés con él, o cuando estés con ella, estate ahí y no en ningún otro sitio, porque la eternidad no es estar juntos en el futuro, sino estar juntos en el presente, y no importa tanto el tiempo que compartáis como que os esforcéis por vivirlo al máximo y hacer de él una experiencia auténtica. Solo cuando uno extrae lo máximo de una situación puede decidir en libertad si quiere más o no.

Por eso, tanto si estás conociendo a alguien como si ya os conocéis desde hace tiempo, olvida que le debes algo, porque a la única persona a quien debes es a ti. Y recuerda que el mejor favor que podemos hacerle a ese “para siempre” y la mejor forma de honrar a la eternidad es entregarnos en cuerpo y alma a nuestro momento, a quien tenemos a nuestro lado y no estar en ninguna otra parte.

Por la eternidad bien entendida.

“Solíamos jugar a ‘Novios por un día’. Este juego consistía en que a lo largo de toda la mañana y toda la noche éramos novios y nos entregábamos el uno al otro. Al terminar el día, se acababa. No había momento para dejarse nada ni para pensar en tonterías, porque al final del día ya no nos tendríamos. “Lo que se pierde, se pierde”, nos decíamos. Éramos tan felices queriéndonos así que solíamos repetir con bastante frecuencia. Al principio, una vez al mes; luego, una vez a la semana. Una vez estuvimos jugando cuatro años seguidos.”
Pablo Arribas.

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50 Comments

  • Ana

    No me gustan los “amores para siempre” porque nadie vive eternamente. Quiero un amor de “aquí y ahora” que sea sincero y no tenga miedo. Un amor que se arriesgue hoy por mi. Mañana quien sabe si seguiremos aquí.

  • Sancha

    “Compromiso es ir paso a paso, pase lo que pase y le pese a quien le pese”, dijiste una vez. Hoy vuelves a brillar como sólo tú sabes hacerlo.

  • Rocio

    Tal cual, no hace falta añadir más…yo estuve jugando a eso del último párrafo 5 años, y aceptar que nos estábamos engañando fue la mayor liberación que he sentido jamás. Un abrazo Pablo!

  • Lily Oaks

    Increíble artículo; parece que hablas de mí, y no específicamente respecto a las personas; también en lo concerniente a al sitio donde vivir, a qué quiero aprender, dedicarme…
    Buf! Toma bofetón! 😉

    • Pablo Arribas

      Hola, Lily!
      Supongo que hablo un poco de todos nosotros. Me gusta que lo apliques a otros campos, porque a fin de cuentas, este es un blog de desarrollo personal. GRACIAS.
      :))

  • Berta

    …Ahora estoy viviendo eso de entregarme en cuerpo y alma a este momento y a alguien nuevo que tengo a mi lado :-)… Aprendiendo ando, él me ayuda mucho y creo que es la postura más sana e inteligente que tenemos. Al fin y al cabo no tenemos nada aseguro, solamente el ahora.
    Gracias amigo, ¡eres único!
    ¡Mil besos!

  • Cristel Sánchez

    Es agradable leerte, y esa postura del “aquí y el ahora” se me hace tan sano. Y como mencionas que ese momento sea de una entrega en cuerpo y alma. No hay más. Saludos.

  • Santi de Arg

    Me encanta como escribes Pablo, tmb me encanta q lees a los q comentan en tu blog. Eso es clave. Es por ello que quisiera hacerte un aporte chiquito como un granito de arena en la playa pero no por ello menos importante. Che me parece q al hablar de amor tmb hablamos de entrega, entrega precisa y desinteresada. No mañana ni ayer, hoy y a todo da. Llena de contenido y vacia de uno mismo. Pero comprometida con uno mismo. No segura del momento pero atraida por el riesgo por querer siempre un poco mas no de los mismo sino de lo distinto. Para vivir el hoy no de una manera perfecta pero si de una manera unica. Por ello tu frase: “Que donde estés, estés” es la que mejor describe para mi el sentido de la sencillez.

    • Pablo Arribas

      Hola Santi!
      Qué pasada de comentario! GRACIAS.
      “Para vivir el hoy no de una manera perfecta pero si de una manera única”. Simplemente genial.
      Intento leerlo y responder hasta que se me va de las manos. Ya sabes, tanta red y tanto todo, jaja. A veces es complicado. Pero siento tanto agradecimiento por vuestro apoyo que necesito estar.
      Un fuerte abrazo!

  • Nacho

    ¡Buenos días! Pablo, llevo tiempo leyéndote, y la mayoría de las veces coincido completamente con lo que escribes. Pero hoy, discrepo contigo más que nunca,y no porque no haya puntos como la libertad y el vivir el presente que son así, y siempre deben ser así, sino porque yo entiendo el compromiso de forma diferente. ¿Me puedes decir qué clase de compromiso es el que sólo se da hoy? Imagina “tengo un hijo y me comprometo con él sólo cuando me siento libre de vivir por él” o….”me comprometo con mi trabajo pero sólo en el día a día que es lo que me hace sentirme libre”. No….creo que el compromiso es algo mucho más profundo, que tiene más sentido, y que efectivamente engloba más un para siempre. De hecho, la libertad es elegir y si yo elijo a alguien para siempre, teniendo en cuenta que no siempre será fácil, y habrá momentos en los que el sacrificio de uno mismo será lo que saque mi relación adelante, eso es verdadero amor, verdadera entrega y verdadero compromiso. Me gusta mucho tu forma de redactar tus ideas. Qué tengáis un feliz día.

    • Pablo Arribas

      Hola, Nacho!
      Entiendo perfectamente tu punto de vista. Gracias por compartirlo.
      En esta ocasión hablo de un compromiso diferente en un artículo dirigido a aquellos que tienen miedo al compromiso. Es decir, a alguien con miedo al compromiso no puedes decirle “comprométete con una persona a largo plazo”, porque será tal el peso que sentirá que saldrá huyendo. A alguien así el mejor (creo) consejo que puedes darle es que se dedique a disfrutar sin pensar en el futuro. Esta es la forma de adentrarse en nuevos escenarios y dejarse sorprender.
      Luego, si la relación se afianza, vendría el compromiso, pero no un compromiso con la otra persona, sino con esforzarse día a día por el proyecto común. No se puede garantizar el futuro, solo trabajar (desde el presente).
      Soy un gran defensor y abogo casi siempre por el compromiso, pero, al igual que en este artículo, del “compromiso bien entendido”. Es decir, cuando uno se casa con su idea para dar sentido a su vida y no abandonar, como bien dices, en los malos momentos.
      Por otra parte, Nacho, yo no creo que uno pueda elegir algo para siempre, porque todos cambiamos y los contextos fallan. Antes se veían muchas parejas amargadas e infelices que no se separaban por ese compromiso (muchas veces religioso), y eso tampoco es bueno.
      Estaremos de acuerdo en que lo que hay que hacer es pelear por lo que se ama y no rendirse tan fácilmente como ahora se hace. Tendremos que enseñar a las dos cosas para ello: a amar y a no abandonar.
      Un fuerte abrazo, Nacho. Muchas gracias por esta opinión tan fundada :))

    • Maria

      Totalmente de acuerdo contigo Nacho. Yo también creo que el “compromiso” va más allá del día a día. Hay compromisos que son (y deben ser) para toda la vida, como lo es un hijo por ejemplo. Amor incondicional y eterno!!!!
      Entiendo la visión de vivir el momento, de saborear el amor sin barreras y sin miedos, pero el concepto de “compromiso” es mucho más profundo.

      • Pablo Arribas

        En mi opinión creo que existen límites al compromiso, y que un padre no debe consentir todo de un hijo, como un hijo de un padre. No todo vale. Creo en pelear, y pelear mucho, en comprender y abrazar, pero no establecer ningún límite es peligroso para la dignidad y con ello la propia vida.
        Gracias por comentar, María! :))

  • Ana

    Buenos días Pablo! Lo primero darte la enhorabuena por tu trabajo, es genial! Me siento muy identificada con este post, pues he vivido muchas veces ese miedo de otras personas. No sé si era miedo al compromiso o más bien una excusa perfecta para poder seguir de “picaflor”,la verdad. La frase que más he oído es: “es que… No es el momento”. ¿Pero cuándo lo es? Afortunadamente, la última vez que escuché esa frase no fue un punto y final. Decidimos arriesgarnos (con miedo, porque nadie quiere volver a sufrir), pero dándolo todo al ahora, sabiendo que todo puede cambiar porque nadie sabe qué pasará mañana y, como digo yo, “para siempre” es mucho tiempo… El tiempo pasa, las cosas cambian y la gente evoluciona (normalmente)… Y si ha de ser, será.
    Hay que ser sinceros a nosotros mismos y sobretodo con quien compartes ese momento. A nadie le gusta creer que todo va bien y de repente escuchar “MMmmm… Verás… Es que…Esto no funciona. No eres tú… soy yo” 😛
    Hasta el siguiente post! 🙂

    • Pablo Arribas

      Hola, Ana!!
      Sobre ese tema que comentas escribí “Sal con un valiente”.
      El problema aquí es si existe o no honestidad y sinceridad. Si uno elige el modo de vida picaflor, está bien. No existe una sola forma para vivir. EL problema está en si no se dicen las cosas claras y se juega con otra persona. Si se es claro, el problema ya está en que la otra persona decida si eso le es bastante o no.
      Genial tu comentario. MUY de acuerdo!
      Besazo!!

  • Ceci

    “La omnipresencia es la forma más sutil de ausencia que la soledad conoce”. ¿Esta frase es de tu cosecha? Porque es la que más me ha llamado la atención y realmente creo que es la ESENCIA de este texto que nos has regalado.
    Estar en todas partes y en ninguna, el día a día es así. Ahora que tenemos esos horribles (y útiles) aparatos pegados a nuestro cuerpo, del que no podemos desprendernos y al que acudimos una media de diez veces aunque no suene durante media hora… creo que nos hace querer estar en todas partes. Estoy cenando por ejemplo, pero a la vez estoy whatsappeando con mi grupo de amigas, o el del trabajo, o estoy dando un me gusta a una foto en instagram, o “cotilleando” las fotos que ha subido alguien al facebook, o apuntando algo en keep para que no se me olvide mañana… Pero estoy cenando, y tengo enfrente a la persona con la que sí me he comprometido. Cuando nos descargamos una aplicación, siempre nos aparece un cuadrito “acepto”, es curioso… porque ahí no dice nada de “acepto ser esclavo de…” y al final lo acabamos siendo. Curioso y aterrador… porque a veces ni si quiera miramos lo que hemos aceptado. Creo que con el compromiso, en su forma sentimental, no es una atadura, y aunque los términos que has descrito (anular, esposa, etc) me han hecho darme cuenta de lo que transmite, sigo pensando que un matrimonio entre dos personas (sean del sexo que sean) no tiene por qué ser una anulación de una de las dos personas o de las dos, creo sinceramente que el compromiso conlleva algo más allá, y sí que creo en la eternidad. Tengo motivos muy largos de contar por la que puedo asegurarte que la eternidad existe, solo hay que diferenciar lo que sí es y lo que no y tener esa sensación.
    Es fácil comprometerse, lo difícil es continuar ese compromiso que se hace. Por ello pienso que hay que “renovarlo” cada cierto tiempo. Es una “revisión del contrato” en la que los sentimientos son los protagonistas.
    ¿Y cómo consigo no caer en esa esclavitud? Pues como tú bien explicas, entregándote al máximo. Y eso no es fácil ni muchísimo menos… Pero lo difícil te traerá más felicidad.
    Como siempre, una reflexión de la que se pueden sacar muchas reflexiones radiales.
    Ya sabes que me encanta(s). Muak.

    • Pablo Arribas

      Hola, mi Ceci!
      Claro que la frase se mía!! Lo que no es mío siempre lo cito y entrecomillo. Te confieso que es una frase que tenía guardada precisamente para el tema que muy bien comentas, el de las redes sociales, y seguramente la veas en el libro en ese capítulo.
      Me parece acertadísimo tu comentario. Un GRAN análisis. Ojalá te lea mucha gente, porque lo enriqueces a las mil maravillas.
      Ya te escribiré por Facebook, pero que sepas que he visto tu pequeño regalito y de corazón te lo agradezco mucho. Gracias por cuidarme! :))

  • Carol Ruiz

    Me ha encantado no, lo siguiente. Yo creo que todos o casi todos tenemos miedo al compromiso y pensamos demasiado en el futuro con esa persona que está a nuestro lado cuando en realidad es más fácil. Estar juntos aquí y ahora. Sin miedo a fracasar. Enhorabuena por el blog

    • Pablo Arribas

      Muchísimas gracias, Carol!
      Por cierto, cómo haces para que al comentar salga la foto? Estoy intrigado y eso que es mi web, jajaja. Antes me salía, pero ya no… :'((
      Un beso!!

  • Sofía

    No soy de leer blogs, entradas virtuales, ni nada que se le parezca. Siempre he pensado que un buen libro es lo mejor que se puede leer en nuestras horas de relax, hasta que encontré por casualidad esta página. Desde entonces, me sorprendo a mí misma leyendo y releyendo tus entradas, e incluso revisándolas para comprobar que no hay nada que pase por alto. En general, me gustan todos tus trabajos, pero con este me siento incluso mas identificada de lo habitual, y tengo que darte la enhorabuena por poder expresar tanto en unos cuantos párrafos. Esta claro que todos deberíamos aprender un poco más de ti y de todo lo que escribes. La vida nos iría bastante mejor.
    Un saludo.

    • Pablo Arribas

      Hola, Sofía! Creo que es de las mejores cosas que me podías decir ahora mismo. Yo también soy de libros. Desde hace mucho tiempo intento que cada artículo aquí sea como un capítulo de un libro. Justo estos meses estoy trabajando ya en el libro con el mismo cariño y cuidado que lo hago por aquí.
      Te agradezco enormemente este mensaje en este momento de mi vida. Me llega en el momento perfecto. GRACIAS!
      Un abrazo :))

  • Yarusky

    Hola!!
    Quería darte la enhorabuena!
    Me encantan tus artículos, siempre dan que pensar y me encanta tu forma de escribir.
    Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices y como lo dices.
    ¿La verdad? Me recordó mucho a algo que escribí hace unos días y lo quería compartir contigo también. Aunque ni punto de comparación con tu forma de expresarte!! (No intento hacer publicidad, simplemente me pareció curioso).
    Me encanta leer mentes diferentes! 🙂

    Pd I. Tu último parrafo de “Soliamos jugar a ‘ser novios’ por un día” me ha enamorado!
    Pd II. Te dejo el enlace de lo que te he comentado antes, en caso de que te interese 😉 http://volandoconmispropiasalas.blogspot.com.es/2015/09/el-amor-el-no-querer-y-otros-problemas.html

    Muchas gracias por tus textos!
    Un saludo
    Yara

    • Pablo Arribas

      Hola, Yarusky!
      Muchísimas gracias!
      Y felicidades por ese post. Me encanta la crítica a los tópicos y a las presiones sociales. Bravo!
      Un beso!! :))

  • María

    Si ya empezaba a tener mis sospechas, después de este post me atrevo a decir que me escuchaste en algún bar y, sin que me diera cuenta, lanzaste un micro en mi bolso… Alucino porque, casi siempre, usamos hasta palabras similares. Te diría que me encanta tu blog, pero quizás estaría siendo un poco ególatra.

    Lo que sí te puedo decir es “gracias” por compartirlo, más allá de las interminables charlas con conocidos, y no tan conocidos.

  • Sofía

    Pablo, inicialmente como Nacho consideré que en esta ocasión no coincidia contigo, pero cuando me propusé a seguir leyendo los comentarios, comprendí el punto del artículo. Comprendí, que más allá de generar expectativas futuras por lo que puede o no pasar, disfrutar el presente. Dejar a un lado nuestros miedos que nos impiden apreciar lo que hoy nos está regalando el Señor. Considero que amar es una elección y es una elección que hacemos todos los días, al renovar el amor, renovamos nuestras fuerzas y nuestras ganar de seguir adelante, no sólo desde una relación de pareja, si no, de una perspectiva de vida. Gracias por tus palabras, gracias por tú entendimiento y tú sabíduría. Efectivamente creo que el verdadero amor, debe de ser libre y disfrutarse al máximo, sin caer en libertinaje e irresponsabilidad, porque en ese momento, desde mi punto de vista, deja de ser amor.
    ¡Gracias!
    Un abrazo,

  • Guillermo

    Pablo, la verdad que una vez alguien publico un titulo tuyo en facebook, y desde ese momento te sigo siempre. Son espectaculares!! Cuantas verdades que decis y esta vida tan dinamiaca que a veces no nos deja parar un momento a disfrutar el momento.
    Le he pasado el blog a mis hermanas, a un amigo que me dice que ya te leyo todo y siempre espera el proximo blog, y hasta mi novia esta aprendiendo castellano leyendo tus articulos. Toda la fuerza desde Argentina, San Francisco y quien dira, desde algun otro lugar en el futuro! Abrazo y espero con ancias el proximo post.
    (disculpa que me faltan los acentos en las palabras, pero es que esta laptop no los tiene) 🙂
    Guille

  • M

    Tienes que hacer un post algún día, cuando te salga de dentro, sobre las personas que pasan por nuestra vida llenándola de luz y dejando lo mejor de ellos y de repente un día se van, del vacío que dejan y de lo difícil que es superar la primera vez una pérdida de esa envergadura… A ver qué opinión tienes!

  • S

    Es la primera vez que te leo y me has dejado sin palabras. Claridad de ideas y valentía, una bonita manera de vivir la vida y de expresarse. Yo, por el contrario, me siento identificada con la parte asustadiza, la que huye por miedo a un amor tan grande y puro que por no “mancharlo”, por no estar a la altura, por no llegar a dar ese todo del que hablas por circunstancias… prefiere dejarlo… haciendo mucho daño…
    Enhorabuena por la manera tan limpia y fresca que tienes de escribir.

  • Angy LoVe

    BRAVOOO PABLO!!!, Como siempre toda mi admiración para ti, escribes lo q no se como expresar, me ayudas a entenderme mejor Gracias por existir…Saluditos

  • Emanuel vidal

    Anonadado jaja, espero una publicacion nueva cada tanto, la verdad me emociona leer algunas noticias diria el 80%, gracias por esto que compartes, abrazo enorme y mucho exito ! y mas.

  • Florencia Santalla

    Todo lo que leí, me dejo muy sorprendida pero a la vez me hizo pensar mucho. No solo me sentí identificada, sino que también me ayudo a encontrar la respuesta a preguntas que yo misma me hacia.
    La verdad, seguí así.
    Felicitaciones!!!

  • Aine Eryn

    La falta de compromiso muchas viene dada (al menos por mi experiencia personal) por un miedo terrible a ser herido (¿de nuevo?), a perderse a uno mismo y a no saber cómo encontrarse después o a la comodidad de la propia rutina. O a todo ello junto, que ya puestos a pedir para qué quedarnos cortos jaja. No es una justificación, pero es cierto que cada cual tiene su camino y su evolución personal y ahí… poco se puede hacer, por más que nos duela.

    Creo que la mayor lección que aprendí de algo así es que la persona que tiene una pareja no comprometida tiene que amarse y respetarse lo suficiente como para decir “se acabó”… y lo antes posible mejor (y no, eso no es ser egoísta, es ser coherente con uno mismo y esa coherencia es lo que nos hace libres).

    Nos han enseñado a ser cobardes en el amor, a vivir responsabilizando al de enfrente de nuestra propia felicidad en vez de hacernos cargo de nosotros mismos y, por si fuera poco cóctel, aún van y nos sueltan que las relaciones hay que lucharlas (¿cómo no sentirse fatal con tanta tergiversación?). Cuando una relación es sana no se lucha, se trabaja en equipo hacia un objetivo común que es amar plenamente y sin tapujos, con libertad.

    Gracias…por escribir como escribes y de la manera en que lo haces: con el corazón en la mano. Consigues que determinada manera de vivir se torne más real 🙂

    • Adela B

      Muy de acuerdo contigo, gracias por tu aportación 🙂
      Respecto al texto, me siento muy identificada y al mismo tiempo contrariada porque es la teoría que no sé aplicar en la práctica… Será que aún no encontré a la persona que entienda la eternidad como la entiendo yo.
      🙂

  • Lorena

    Es curioso lo que me ocurre con tus escritos, escribes de una forma tan maravillosa que tengo que releer para analizar los conceptos ya que por la forma lo suscribiría todo punto por punto. ¿Tiene sentido lo que digo? Respecto al texto de hoy, estoy de acuerdo en muchas de las cosas que dices, pero no en la fundamental. Sí creo en la eternidad, sí creo que dos personas puedan prometerse un futuro juntos, porque sólo con ese compromiso, puede uno entregarse a sí mismo al 100%. El problema está en encontrar a la persona que entienda esa eternidad como la entiendes tú. Hay quienes entienden el compromiso como un contrato que dura hasta que dura el sentimiento, hasta que ya no revolotean las mariposas, así que puede prometerte la eternidad hoy en el presente, ¿pero qué clase de eternidad es esa? A esa persona voy a entregar mi alma? No, en cuanto le haga ojitos otra eternidad, ahí te quedas tú con tu realidad. No, yo le entrego mi ser a quién me ha entregado el suyo, al 100%, sin salvavidas ni rinconcitos propios. Y miro a los ojos a mi otro yo y le digo todos los días que sí a ese compromiso, cuando me hace volar y cuando me cuesta la vida, cuando tengo ganas y cuando no las tengo. Y si él me mira de la misma forma, al fin del mundo el resto de mis días, luchando porque esa eternidad se haga vida día a día, momento a momento. El problema es que no queremos luchar, no queremos sufrimiento y no queremos querer. No creo en nada cuyo valor no se haya forjado con lucha, compromiso y la certeza de que pase lo que pase,en las buenas y en las malas, respetaremos la promesa que un día nos hicimos. Entonces vale la pena y entonces se deja uno el alma si es necesario.

  • Antonio

    Has sido un gran descubrimiento para mí Pablo. Escribes de forma clara y directa sobre temas en los que hoy por hoy la gente es de todo menos eso. Este artículo y El manifiesto de los valientes son simplemente geniales. Gracias por escribir y por escribir sobre estos temas. Tus palabras hacen que algunos nos sintamos menos raros por ser como somos.

  • Luz maria y carmen

    Nos gusto mucho las ideas de como ver la vida dentro y fuera de una relacion y las opciones que tenemos en la vida todo lo que mencionas tiene sentido y nos hace reflexionar sobre las accciones de nuestra vida.

  • A8

    Hermoso…
    ojalá la gente amara de verdad generalmente las personas creen que el odio es lo contrario al amor pero no es verdad… lo contrario al amor es el miedo… pues el miedo puede hacer que el amor se extinga :'(

  • Marta

    ¡Bravo Pablo! Me encanta la manera tan sencilla que tienes de transmitir reflexiones tan profundas. Soy una fiel admiradora tuya desde hace años, que me enganchaste con tu texto, ese en el que reflexionabas que las personas no somos números, aunque la sociedad actual lo marque así. También con tu primer libro que lo llevo siempre a todas partes. De verdad te digo, que da gusto leer cosas tan breves, sencillas y profundas, en las que vuelcas todo tu cariño y empeño. Ojalá en el futuro, tenga la misma capacidad para transmitir lo que pienso.

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