Pablo Arribas: La liberación sexual nos dio la oportunidad de distinguirnos como especie, pero lejos de enriquecer el sexo, lo ha empobrecido y reducido al nivel puramente instintivo y animal.

La verdadera libertad en el sexo no está en poder practicarlo, sino en dar rienda suelta a la fantasía. Hoy día, no es difícil encontrar pretendientes, pero falta ese punto de arte que convierta un acto accesible y placentero en otro valioso y plenamente satisfactorio.

Mario Vargas Llosa: La libertad irrestricta, la renuncia a toda teatralidad y formalismo en su ejercicio no han contribuido a enriquecer el placer y la felicidad de los seres humanos gracias al sexo. Más bien, a banalizarlo, convirtiendo el amor físico, una de las fuentes más fértiles y enigmáticas del ser humano, en mero pasatiempo. – Sigue leyendo –